Halloween en casa.

Halloween, Halloween, Halloween… Halloween ya está aquí.
Aunque muchas veces celebrar esta fiesta de origen celta e importada de Estados Unidos es criticado (el típico argumento de “Halloween no es español. ¿Acaso celebran los estadounidenses la Virgen del Pilar?”), siempre nos hace bastante ilusión que llegue el día. Queráis que no, nos parece curioso ver los disfraces de la gente (que si al guapo de clase le sienta muy bien el disfraz de vampiro, que si el disfraz de calabaza de mi vecina parece de naranja, que si yo hubiera ido mucho más guapo/a…) y de los famosos (os dejo AQUÍ un artículo sobre los famosos más implicados con la fiesta de los muertos). También nos solemos divertir poniendo calabazas, murciélagos y fantasmitas en el nick del Messenger (¿¿Messenger?? Uy, en 2012… quería decir Whats App) y tuiteando cosas desde curiosas hasta chorras sobre esta terrorífica celebración. Sea como sea, Halloween se hace querer y solemos sentir algo especial cuando llega el día. Y es que en el fondo todos estamos sedientos de terror…

– Si no pido caramelos, ¿qué hago?
Aunque a más de uno nos gustaría, ya no estamos en edad de pasearnos por el vecindario con nuestra bolsita en forma de calavera en busca de caramelos, chocolate o una propinilla. Ya no podemos decir “¿Truco o trato?” con voz angelical para engatusar a esa vecina anciana que siente debilidad por los niños. Pero… lo que sí podemos es divertirnos.

Seguramente todos soñemos con vivir una fiesta de Halloween del rollo casa decorada, música rock a tope y vampiros/as sexys por doquier. Sí, la típica fiesta universitaria en la que emborracharnos con ponche rojo y aprovechar que estamos camuflados bajo una sábana blanca para ligar. Pero, si eso no es posible, hay otras alternativas. Y aunque ni siquiera salgas de casa a ni vayas las típicas discotecas “Si pasas por la lista de Pepito y te disfrazas, entras gratis hasta la 1:00h”, puedes pasártelo bien. Veamos las alternativas…

1) Pelis de miedo que nunca fallan.
El cine, nuestro gran salvador. El cine, principal arma contra el aburrimiento. Además de ver el típico maratón de pelis de terror que echan en la tele, puedes buscar tú mismo películas que han pasado a la historia por hacer temblar al personal.
Como lo clásico nunca falla, no me cansaré de recomendar “El exorcista” (reconócelo: te sigue dando miedo cuando la cabeza de la niña empieza a dar vueltas), cualquiera de Freddy Krueger (su cara quemada… aaahhg) o “Drácula” (la más vintage de todas, pero mítica).
Si prefieres el cine más moderno y gore, haz un repaso por la saga SAWo sufre con la niña de “The ring”.
Y si en vez de pasar miedo quieres vomitar arco iris… nada mejor que los vampiros y hombres lobo de la saga Crepúsculo.

2) Un buen libro, un buen escalofrío.
Aunque quizá suene freak, quedarse en casa leyendo un buen libro junto al calor de la chimenea (o radiador) es bastante atractivo. Jamás me cansaré de recomendar las Leyendas de Bécquer, ya que en cuestión de literatura no hay nada mejor que los clásicos. Por eso mismo, la novela Frankenstein de Mary Shelley también es una buena opción, ya que además de inspirar pavor contiene reflexiones psicológicas.
Por supuesto, Hitchcock y Stephen King son dos genios de este género, aunque autores más desconocidos como Joe Hill nos pueden sorprender.
Por último, hay un escritor muy bueno “made in Spain” que narra horripilantes historias de zombies: Víctor Blázquez. En su web puedes leer ( Free !!!! ) los cuatro primeros capítulos de su aclamado libro “El cuarto jinete”).

3) Mmm.. delicious!
Sí, ¿por qué en vez de mancharnos de sangre no nos manchamos de harina?
Estéis o no acostumbrados a cocinar, invitad a vuestro mejor amigo a casa (o mismamente con tu hermano pequeño, que le hará ilusión) y seguid o cread alguna receta terrorífica (¿qué mejor manera de acompañar la película en el sofá?). En Internet podéis encontrar muchas recetas, aunque os dejo este post que contiene platos escalofriantes muy, muy fáciles de hacer (prometido).

4) Órgano y violines.
Nos encanta la música. Nosotros mismos reconocemos que no podríamos vivir sin ella. Por ello… ¿qué mejor manera que disfrutar de Halloween a través de canciones y videoclips? Aquí una pequeña recopilación.

5) Escribid y compartid.
¿No os sucede que a veces os hartáis de que las series/películas repitan siempre los mismos topicazos de Halloween? Si es así… ¿por qué no escribís un pequeño relato? Imaginad, soñad y cread una historia. Y después de tener la pesadilla hecha papel, ¿por qué no la compartís con la gente? Seguro que le gusta a alguien y eso haga que algún día seáis pequeños Stephen Kings…

Además de esto, también podemos leer y ver documentales sobre pueblos fantasmas, espíritus y misterios de resolver. También podemos, pincel y ceras en mano, crear fáciles adornos para tu habitación. Podemos, incluso, mirar tutoriales en Youtube para maquillarnos y tener una apariencia terrorífica (más que cuando nos levantamos). Pero, sea como sea, si queremos, no nos aburriremos en Halloween (ni aunque lo pasemos en Home, sweet homre).

Happy Halloween !!

Imagen

Fotografía de Hanna Horwarth.

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Terror vintage.

Los escritores y cineastas experimentan con el terror para conseguir éxito. ¿Cómo lo hacen? Creando películas de carísimos efectos especiales o libros de enrevesados argumentos terroríficos. No obstante (y es una opinión totalmente subjetiva), creo que el arte de inspirar miedo no entiende de presupuestos ni de modas. De hecho, las historias más escalofriantes datan de unos siglos atrás…

En esta pequeña entrada voy a mencionar a un genio: Gustavo Adolfo Bécquer. Además de sus versos amorosos, este escritor del Romanticismo español es famoso por sus espeluznantes Leyendas.
En ellas, Bécquer plasma los elementos fantásticos típicos del Romanticismos: tétricos paisajes como oscuros bosques y cementerios, fenómenos paranormales, espíritus, muerte y resurrección, etc.

Solo pluma y papel son necesarios para generar escalofríos e inspirar pavor, y para mí, Bécquer es un auténtico genio en esto. Historias sencillas pero punzantes y realmente terroríficas. Y puede que esto se deba, entre otras cosas, a que al considerarse “leyendas” siempre queda la duda de si son mitos o, por contra, forman parte de la realidad…

Sea como sea, aquí os dejo un link dónde podéis leerlas totalmente gratis y cuando queráis (aunque merece la pena comprarse el libro que las recopila):

http://www.vicentellop.com/TEXTOS/becquer-leyendas/leyendasbecquer.htm

¿Mi recomendación? La leyenda 7 del tomo 2… “El miserere”.

Y es que la literatura clásica no tiene por qué ser aburrida…