Las películas de ‘The Purge’ o cómo explotar el “terror real”

Tras el reciente estreno de Anarchy: La noche de las bestias, muchos han sido los que se han animado a acudir a las salas de cine y, ya de paso, a ver la primera parte, que fue estrenada en 2013, The Purge. Lógicamente, las comparaciones no han tardado en aparecer y se han formado dos bandos bastante claros: los que piensan que  Anarchy, supera a la primera parte, y los que creen que que The Purge es mejor que su secuela. Sea como sea, ¿cuál es el secreto del éxito de las dos películas de James DeMonaco?

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La empatía y el terror real
Para empezar, hay que reconocer que la idea de ambas películas es muy innovadora. Tras el boom de películas de zombies y exorcismos, The Purge acercó el género de terror a las personas gracias a un argumento bastante creativo: una noche al año, el gobierno de Estados Unidos permite que los ciudadanos cometan cualquier crimen sin consecuencia alguna, con el objetivo de que “se purguen” y liberen la tensión acumulada en una sola noche, disminuyendo así los crímenes en el resto del año. ¿El resultado? Una noche terrorífica y sangrienta en la que los estadounidenses salen a las calles armados hasta los dientes para matar, principalmente a mendigos y gente de clase baja que no tiene los medios que poseen los ricos para protegerse.

A pesar de que en pantalla no aparecen demasiados asesinatos -sobre todo en la primera parte-, el espectador se siente inquieto y en tensión durante toda la película e, incluso, sigue dándole vueltas a la idea al acabar la película. El truco está en que, a diferencia de las películas de criaturas como zombies y vampiros, lo que sucede en estas películas puede llegar a ser real. Sí, lógicamente es una exageración y cuesta creer que algún día pudiera celebrarse en el mundo una purga anual en la que todo estuviera permitido, pero no es del todo imposible. En cambio, que unos zombies salgan de la tierra, sí. Por eso, tanto en The Purge como en Anarchy, es fácil sentir empatía por los personajes e imaginar que eres tú el que intentas proteger tu casa de la entrada de asesinos -que pueden ser hasta tus propios vecinos- que serán capaces de matarte sin tener que vérselas con la justicia.

¿Las segundas partes nunca fueron buenas?
Para empezar, me gustaría aclarar que el que no haya visto Anarchy y le apetezca pasarse por el cine, puede hacerlo aunque no haya visto The Purge, la primera parte. Se trata de dos películas paralelas con personajes distintos y acontecidos en momentos distintos (The Purge se centra en la purga del año 2022 y Anarchy transcurre un año después) que simplemente tienen en común la idea principal: la purga que tiene lugar cada año en Estados Unidos. Sí que es cierto que en The Purge se insiste más en explicar esta idea y aparecen algunos detalles interesantes que ayudan a contextualizar y comprender mejor la segunda parte, como el hecho de que los vecinos que colocan flores azules en las puertas de sus casas son partidarios de la purga y lo muestran de esta forma. Además, ver las dos películas aporta dos puntos de vista distintos: en The Purge, la perspectiva de los ricos -se observa muy bien cómo las familias pudientes invierten su dinero en caros sistemas de seguridad para sus casas y a la vez salen a matar para “limpiar” el país de mendigos y gente pobre- y en Anarchy, la perspectiva de las clases bajas – al contrario que los ricos, las familias más humildes apenas tienen medios para protegerse, y menos aún los que viven en la calle, por lo que muchos deciden vengarse y atacar a los ricos-.

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Respecto al debate de qué película es mejor, debo decir que me han gustado bastante las dos. Sin embargo, aunque es cierto que Anarchy es más dinámica, ágil y hay más acción -ya que el escenario se amplía a toda la ciudad de Nueva York-, The Purge me inspiró más medio, precisamente porque la acción se concentra en una sola casa y esto concentra la tensión y te permite empatizar más con los personajes y la historia. Además, las famosas marcas que aparecen en la primera parte me parecen todo un símbolo de la noche de la purga y dan bastante más miedo que algunas que aparecen en la segunda parte. Aun así, aunque el sentimiento de angustia es mayor en The Purge y es una película muy visual con escenas tétricas y siniestras, Anarchy destaca por los ‘sustos’ que sobresaltan al espectador en cualquier momento de la película. Además, tiene un final genial, pero eso mejor os dejo descubrirlo a vosotros.

P.D: Seguro que no soy la única que, tras ver las películas, se ha imaginado una purga en su barrio/ciudad. Escalofriante.

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Pelis de miedo que hacen reír: “Arrástrame al infierno”.

Recuerdo con total nitidez lo que pensé al ver el tráiler de la película de Sam Raimi, “Arrástrame al infierno”. Pensé: “¡Oh! Hace mucho que no veo una buena peli de terror. Ésta será mi peli del verano, lo sé”. Como os voy a contar en breve, no soy muy buena adivina que digamos… Puede que la película “marcara” mi verano, pero no precisamente por producirme pavor, sino por provocarme risa (además de la sensación de haber tirado el dinero).

VER TRÁILER EN ESPAÑOL DE “ARRÁSTRAME AL INFIERNO”.

Lo cierto es que el argumento no estaba mal. Christine tenía una vida perfecta, un novio perfecto y trabajaba concediendo créditos en un banco. Sin embargo, a veces se encontraba con situaciones embarazosas, como cuando una anciana (la señora Ganush) acude a pedirle una moratoria y ante la negación de la joven, acaba perdiendo su casa. No obstante, Christine no se lamentó por remordimientos de conciencia, sino por la venganza que la anciana ideó para acabar con la paz de su equilibrada y perfecta vida. La vida de Christine se había convertido en un infierno. De hecho, acaba estando tan desesperada que contrata los servicios de un extraño brujo para conjurar un hechizo que acabe con la anciana que estaba destrozando su vida. Una tarea difícil cuyo final no os develaré por si tenéis intención de ver está comedia, digo peli de terror.

Hasta aquí todo bien, ¿dónde está la gracia? Bueno, pues la gracia está, y aparece en toda la película. Aunque el largometraje cuenta con algunos sustos inesperados, produce más grima que otra cosa (sobre todo por el rostro enloquecido de la anciana y su babosa boca). Los efectos especial son penosos, no tienen nada que ver con los utilizados en otras películas de Sam Raimi como “Spiderman”.
Hay escenas que son tan cutres que provocan carcajadas, como cuando una especie de cabra ataca a Christine (una cabra de juguete, pezuñas incluidas). De juguete parece también el gato que engulle la extraña cabra, que acaba escupiéndolo, saliendo disparado un animal tan tieso que parece comprado en el “todo a cien”. Además, se nota que se han utilizado caretas y rudimentarios efectos informáticos para simular el desprendimiento de los ojos de la cara de la anciana cuando le cae un objeto encima. Sí, una escena propia de los dibujos de Tom y Jerry.

Hay otras escenas cutres que os dejaré que descubráis vosotros mismos, aunque os diré que estéis atentos cuando salen moscas en las pesadillas de Christine (hasta sale el primer plano de una mosca que se frota socarronamente las patas frente a la cámara). Terrorífico, ¿no?

Bueno, en futuras entradas os recomendaré películas que inspiran auténtico terror y que debéis apuntar en la lista de pelis que ver antes de morir. No obstante, esta película cuyo tráiler me cautivó no la recomiendo. Eso sí, si queréis reíros un poco, es una película perfecta, al menos no os dejará indiferentes.

Intentaré hablaros en otras entradas de otras películas que, intentando dar miedo, acaban siendo el más gracioso de los chistes.
Disfrutad, pequeños zombies…

arrástrame al infierno